martes, 31 de mayo de 2022

Doble rasero.

Hoy no toca política, me estoy quitando un poco.

Hay una persona que conozco, que según quien comenta el pecado, lo justifica o lo crucifica.
Me encanta decirle que tal persona -que no le cae bien- ha hecho "tal cosa" y empieza a despotricar de esa persona, de lo que ha hecho, y todo eso, hasta suelta espuma por la boca y se le inyectan los ojos en sangre, y cuando está que va a explotar, le digo: "ah no, fue tal otra persona -que si le cae bien-, perdona, que me he confundido." Entonces cambia su discurso y dice, "ah, bueno, es que esto y lo otro", se deja en videncia, obviamente, es como crucificar a Echenique por que no pagó a no sé quien, pero perdonar al rey emérito todos los miles de millones que no ha declarado y obviamente nos ha robado. (perdón, dije que no iba a hablar de política); claro, esta persona se queda en evidencia, mientras yo sonrío jacarandosamente y me mira con ojos de odio, es tan habitual, que ya se piensa mucho lo que dice delante mía, por que cree que todo es una trampa.

Esa hipocresía, falta de justica, de raciocinio, lo entiendo, pero no lo justifico, yo que he condenado a seres queridos por acciones, como a cualquier otra persona, sin darle trato preferencial. No se puede ser demócrata y tratar con distinta justicia a unxs y a otrxs.

Bueno, es mi opinión solamente.

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