martes, 23 de agosto de 2016

Día 17.

Opresión en el pecho.
No, ya no puedo culpar al calor, este suave verano en el infierno, no ha sido tan abrasador como mis pensamientos.
La cabeza tiene la culpa, tal vez no la mía, pero sé que no fue el corazón.

Me duele respirar, me duele sonreír, me duele sentir...

Miro con desgana las historias de los demás, para no voltearme hacia el otro lado del espejo.
Sonrío por dentro, tengo que filtrar tanta sangre...

Mañana, y casi te puedo asegurar, que haré lo mismo.

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