sábado, 20 de agosto de 2016

Día 15.

Hombre perfectamente funcional se vuelve loco por la pasión.

La moral obliga, miro para todos los lados, como si estuviera haciendo algo malo y yo tuviera cinco años.
Creo que nadie me ve, me sonrojo, sonrío, bailo, e incluso canturreo.

Autómata perfecto, integrado y educado.
Ahuyo por la noche a la luna llena.

Camino descalzo sobre al asfalto ardiendo y sonrío a los niños pequeños que me cruzo.

Recorro mi camino danzando, más que caminar.

Miro a los ojos y pienso, ¿que puedo hacer yo por tí?

Me gustaría besar en la boca a la vida.

Juaría, que incluso a veces lo hago.

No hay comentarios:

Publicar un comentario