Un año ya a la deriva, con todas las risas, con todos los abrazos, con todos los proyectos, con todos los buenos momentos...
Un año ya que comencé a rodar colina abajo, cierto que en ciertos momentos me paraba a disfrutar del trayecto con una helada sonrisa y una cerveza en la mano. Y aún hoy me siento en el quicio de mi furgoneta, cerveza en mano, me pregunto donde estaré mañana, si más arriba, si más abajo, si en el mismo lugar.
Tengo una furgoneta sucia y vieja, unos zapatos raídos y unas camisetas llenas de agujeros. Voy despacio hacia donde voy, no persigo al tiempo, ni nadie viene a por mi.
martes, 5 de julio de 2022
A la deriva.
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