viernes, 10 de septiembre de 2021

Caer al vacío.

Esa extraña sensación de la caída eterna.
Dejarse mecer por el viento.
Las piernas colgando del precipicio.

A veces uno decide no tener todo atado y bien atado, no ser un ser cuadriculado, organizado, metódico, controlador de cada uno de los aspectos vitales. Si no, decide disfrutar del paisaje.

Me gusta que me cojan de la mano y me lleven de viaje, sin rumbo, sin destino, sin tiempo.

Camino solo.

Solo camino.



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