De muchacho solía no despedirme al irme de una fiesta.
Odiaba el incómodo momento de la despedida.
¿Quien sabe si nos volveríamos a ver?
Cuando cierro los ojos y me entrego a Morfeo, no sé si soy yo quien volverá a despertar.
Siempre he odiado la palabra adiós, las despedidas, esos abrazos que duelen en vez de sanar.
No quiero volver a despedirme de nadie.
Ni de los muertos, ni de los vivos, ni de los olvidados, ni de los queridos.
miércoles, 3 de marzo de 2021
Siempre he odiado la palabra "Adiós".
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