miércoles, 17 de febrero de 2016

Día 12.

Rodeado de mediocridad.
Tanteo el camino a oscuras, sólo alguna estrella a lo lejos ilumina mi ilusión.

Palabras que apenas se escuchan, por el viento, por el tiempo, por la distancia.

Camino como quien baila, luchando contra el frío y la soledad.

Mis pies quemados por el asfalto frío.
Todo huele gris, a sucio, a desolación.

Mi alma errante, buscando unos cálidos ojos donde refugiarse, donde una voz familiar me diga:

-"Tranquilo chico, no pasará nada que no puedas soportar, ven, entra, siéntate cómodo y cerca del calor, recupera un poco las fuerzas".

Estoy cansado, muy cansado, jodidamente cansado.

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