lunes, 20 de abril de 2026

Encerrado en una canción de Los Suaves.

 Me despierto antes de que suene el despertador. (da igual ala hora que lo programe).

Lleno el petate con algunos alimentos, lo necesario para sobrevivir, nada de lujos, todo milimétricamente calculado.

Me visto despacio, con cariño, sin prisa.
No ocupo mucho tiempo en el excusado.
Grapa de aguan en la cara, chequeo rápido, dientes y a la calle.

Aún de noche, ni un coche, ni un ruido, alguna farola que tintinee a mi paso.

Y creo que por fin puedo decir que lo logré, ya no tengo miedo, ya no siento pena, ya no hay ápice de ilusión en un nuevo amanecer... En eso me he convertido. En otro ser productivo y consumidor. Indolente, ciego, sordo y mudo.

Ocho horas frente a una pantalla que me anula, que me aplasta, que me oprime.
Comer en silencio. Limpiar en silencio. Acostarme en silencio.
Incluso ya no sé si me duele.



No hay comentarios:

Publicar un comentario