Y yo que siempre he sido de esos que odiaban los Domingos por la tarde.
Esos ratos medio de resaca, que uno busca la evasión de la soledad, como alma que huye del ... (bueno, ya sabéis).
Alargando el fin de semana de vacío y autodestrucción, evitando conversaciones profundas a cada trago de cerveza.
Ahora, en cambio.
Me recluyo en mi zulo y escucho música evocativa, compleja, compuesta por almas ya muertas.
Ahora que estoy solo, es cuando menos lo siento.
domingo, 28 de agosto de 2022
Domingos por la tarde.
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