viernes, 24 de septiembre de 2021

Personas Rotas - Kintsukuroi.

"Esa necesidad innata de querer arreglarlo todo, todo menos a mi."

Es una habitación amplia, tal vez un loft, por la ventana abierta entra una brisa refrescante y la luces de la ciudad.

Ella sigue tumbada a mi lado, la oigo respirar, es como una música relajante que emula los sonidos de la naturaleza, su belleza es salvaje, poco convencional, acaricio con las llemas de mis dedos su espalda, sus piernas, la cara interna de sus muslos, hasta que en sueños sonríe y se estremece. Llego a sus cicatrices y me deleito en ellas, son como costuras de oro, que realzan la belleza de su cuerpo.

Anoche, entre risas vacías y conversaciones triviales, notaba como su ropa ocultaba más que mostraba, sus ojos bellos y heridos querían esconder lo que sus poros necesitaban gritar.

Yo me fijé en ella desde el otro lado del bar, pero esperé, dándole vueltas a una piedra de hielo.

Cuando se cansó de despachar a todos esos bigardos de grandes fajos de billetes, potentes coches y casas lujosas que nunca pisará, custodiadas celosamente por sus mujeres; allí estaba yo, un hombre normal, con la mirada perdida en el infinito. Esperando.

Al final se sentó a mi lado y sensual me preguntó si le invitaba a una copa.

- No creo que te haga falta más alcohol por hoy -musité sin mirarla.

Me miró como fiera herida, quiso levantarse y marcharse, pero le atrajo mi arrojo.

Me llevó a su casa, y antes de que los cubitos de hielo tocaran el fondo del vaso, ya se habían desmoronado esas murallas infranqueables que tantos años le había costado construir.

Me besó como quien se entrega al abismo.
Y bailamos juntos en la pira de ese infierno llamado soledad.
Entre besos, arañazos, empujones y miradas que podrían detener el tiempo. Nos sentimos un poco menos solos, un poco menos perdidos, un poco menos muertos.



viernes, 10 de septiembre de 2021

Caer al vacío.

Esa extraña sensación de la caída eterna.
Dejarse mecer por el viento.
Las piernas colgando del precipicio.

A veces uno decide no tener todo atado y bien atado, no ser un ser cuadriculado, organizado, metódico, controlador de cada uno de los aspectos vitales. Si no, decide disfrutar del paisaje.

Me gusta que me cojan de la mano y me lleven de viaje, sin rumbo, sin destino, sin tiempo.

Camino solo.

Solo camino.



miércoles, 8 de septiembre de 2021

La Muerte es la última Sanación.

Noto como me voy volviendo loco.
Poco a poco.
Como el que nota que le crece el pelo o las uñas.
Como el que percibe el crecimiento de las plantas.
Como el que nota el paso del tiempo.

Tomo conciencia que mi raciocinio se va quebrantando, que los engranajes dejan de funcionar correctamente.
No hablo de la adaptación social a un mundo extremadamente enfermo.
Hablo que dejo de acatar mis propias normas lógicas.

Algo no funciona, apenas me reconozco en el espejo.
Me siento como un extraño bajo mi piel.

No sé si la locura es transitoria.
O cual es la pastilla que he de tomar para sanar.

Creo que al final, como siempre, me las tomaré todas.
Y que sea, lo que sea.

Que estará bien.