martes, 23 de agosto de 2016

Día 17.

Opresión en el pecho.
No, ya no puedo culpar al calor, este suave verano en el infierno, no ha sido tan abrasador como mis pensamientos.
La cabeza tiene la culpa, tal vez no la mía, pero sé que no fue el corazón.

Me duele respirar, me duele sonreír, me duele sentir...

Miro con desgana las historias de los demás, para no voltearme hacia el otro lado del espejo.
Sonrío por dentro, tengo que filtrar tanta sangre...

Mañana, y casi te puedo asegurar, que haré lo mismo.

lunes, 22 de agosto de 2016

Día 16.

Esperando el final.

Esa desgana que provoca el exceso de calor, que pesa como una piedra sobre el pecho.

La cabeza pesada no sirve para pensar.
Horribles melodías suenan en la radio, como si fuera verano, final de verano.

Ya no salgo a la calle, no quiero saber que pasa bajo ese cruel cielo.
En mi universo, me sé torturar solito.

A veces tan fuerte, a veces tan niño.
Me siento en el borde de la cama, pensativo, confundido, incluso triste.

Mañana será otro día.

Mañana será ...

sábado, 20 de agosto de 2016

Día 15.

Hombre perfectamente funcional se vuelve loco por la pasión.

La moral obliga, miro para todos los lados, como si estuviera haciendo algo malo y yo tuviera cinco años.
Creo que nadie me ve, me sonrojo, sonrío, bailo, e incluso canturreo.

Autómata perfecto, integrado y educado.
Ahuyo por la noche a la luna llena.

Camino descalzo sobre al asfalto ardiendo y sonrío a los niños pequeños que me cruzo.

Recorro mi camino danzando, más que caminar.

Miro a los ojos y pienso, ¿que puedo hacer yo por tí?

Me gustaría besar en la boca a la vida.

Juaría, que incluso a veces lo hago.