Einstein.
El tiempo es relativo y todo eso.
Eso quiere decir que cumplir años es un agujero negro, que se lo traga todo, las prisas, las preocupaciones, las emociones, el dinero...
Empieza la semana, con planes, proyectos, quehaceres, ... todo apuntado en un trocito de papel, con sus tiempos de sobra, con sus huecos para improvisaciones, para descansos, para deambular.
Dibujo palabras en un viejo cuaderno, como quien escribe nubes sin sentido.
Mi cabeza está boca abajo, a veces me miro como si no fuera yo.
Aparco el triciclo al final del pasillo.
Y camino sobre un charco de mis propia sangre.
jueves, 22 de mayo de 2025
Tiempo.
jueves, 15 de mayo de 2025
Antes de abrir los ojos.
A veces segundos, a veces minutos, a veces eternidades.
Ese tiempo que existe entre el levantarse de la cama y despertarse, donde te sitúas, te ubicas, recuerdas donde estás y por qué.
Cuando no tienes el piloto automático puesto y te preguntas sobre las únicas grandes cuestiones universales: ¿merece la pena levantarse? ¿hoy será mejor o peor que ayer? ¿y si me doy media vuelta y sigo durmiendo?
Cansado tras tres siglos durmiendo, cinco minutos más, mamá.
Estiro mi cuerpo, como un felino que nada tiene que hacer, así me siento a veces, como alguien que ya no tiene nada más que hacer.
Unos minutos antes de levantarme de mi futón.
Antes de abrir los ojos y ver si sigue siendo de noche o ya es de día.
Si merece la pena la energía.
Antes de saber si estoy vivo o sólo existo.
Ese momento antes de abrir los ojos.
jueves, 8 de mayo de 2025
Piloto automático.
Me despierto antes de que me suene el despertador, rutina.
Pongo la radio, algo de ruido, ¿por qué no?
Subo la persiana, me pongo los calcetines, los pantalones, los zapatos...
Aseo, llaves, me tiro a la calle.
En piloto automático llego al curro, ficho, relevo, sentarme, calentar las máquinas y a funcionar.
Bien.
Llego a casa, como, un rato de sofá, ejercicio, compra y casa.
Cenar.
Y otra vez a la cama.
¿Cuando me desconecté tanto?
¿Cuando elegí la rutina como evasión?
Abulia
Como un juguete con las pilas gastadas.
Una muñeca de trapo deshecha.
Cansado, es la palabra que más repito, camino, camino todo lo que puedo.
Duermo, sueño, intento descansar.
Sale el sol y mira las plantas crecer.
Mi sonrisa no vuelve, no regresa.
Yo sigo caminando, avanzado quiero creer.
Pero mis pies cada día pesan más.
Mi vista cada vez ve menos.