Llevo diez putos años soltando mierdas, con y sin sentido en esto.
Diario, blog, basurero.
Con la esperanza que nadie nunca lo lea, pero sé que no es así.
Poco me importa.
Como cuando digo que llevo 28 años haciendo radio, sin esperar que nadie me escuche.
Algún día cumpliré edad para declamar poesía en mitad del un solitario bosque.
O me iré a la montaña a relatar mis parábolas.
sábado, 19 de diciembre de 2020
10 putos años.
¿Dónde está la salvación?
43 años pateando un trozo de este terruño y poco aprendido, he de confesar, pero algunas cicatrices si que tengo.
A veces me entretengo dándole patadas a una lata vacía, poco más se puede hacer con poco dinero.
Otras, garabateo en un trozo de papel.
Incluso hay días que leo.
Ya no busco ningún sentido.
No por que crea que no lo haya, ¿Quién sabe? Yo no, seguro.
Si no por que no lo veo práctico.
Me lleno el vaso y subo el volumen.
¿Dónde está la salvación?
jueves, 17 de diciembre de 2020
Tanque de Aislamiento Sensorial.
Vivimos en un mundo lleno de "inputs" constantes.
Nuestro mayor esclavizador lo llevamos en el bolsillo y pagamos mucho por él, y en dinero también.
A veces, me gusta bajarme a mi zulo y encerrarme durante días, sólo películas que he visto varias decenas de veces, víveres y una manta. Mi pequeña pantalla de cine, sonido 5.1 y aislamiento. Mi pequeño zulo de aislamiento social.
Me cura, me sana, me hace que odie un poquito menos a la sociedad.
¿Que qué voy a hacer estas navidades?
lunes, 14 de diciembre de 2020
Odio Las Noches.
Apenas puedo mantenerme despierto.
No dormir, no dormir, no dormir...
Mi única misión es no dormir.
La ciudad duerme, yo apenas bostezo.
Atento, alerta, dando vueltas sobre mí.
domingo, 13 de diciembre de 2020
Inútiles funcionales.
Ya no se busca la realización de una persona completa, de un ser (ya no se puede decir "hombre", como genérico). Ahora queremos personas con taras, manipulabres, controlables, sumisos, que obedezcan y no cuestionen.
Inútiles funcionales.
Yo camino con el viento en contra, saltándose las lágrimas con este frío aire.
No me importa, no quiero convertirme en un ser aletargado e indolente, pero... es más práctico.
No aspiro a trascender, es más, espero ser pronto olvidado cuando deje de estar.
No quiero cambiar el mundo, espero no tener nunca el botón a mi alcance, quien saber que pudiera hacer.
Solo quiero que la tierra me sea leve, pero no después, como se dice, si no antes.
No me considero ni más listo ni más tonto que nadie, tengo ojos en la cara y aún se juntar algunas palabras con algo de sentido, al menos para mí. Así que sigo mi camino, sonriendo, brindando con ojos pícaros, con mis semejantes -que no son tantos como me gustaría- y sigo avanzando, si no en el espacio, al menos, en el tiempo.
Sin buscarla, pero sin esquivarla, a la parca, claro está. Hace ya muchos años que me siento en el descuento de este partido, que nunca he pretendido ganar.
Soy de los que le gusta echar una cerveza en el "tercer tiempo," y lo demás... ya veremos a ver que pasa.
O no.

