lunes, 30 de noviembre de 2015

Día 6.

Ahora que el agotamiento extremo, el cansancio, el sueño, se ha adherido como una lapa a cada una de mis células.

Me echaré a dormir, solo, agotado, cansado, triste, derrotado.

Para dentro de unas pocas horas, levantarme y volver a luchar.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Día 5.

Es esa hora en las que los pensamientos empiezan a ser fríos y tristes.
El tenue silencio de la calle, que todo lo congela, atraviesa el tuétano, se apodera de nuestros huesos, de nuestra piel, de nuestros deseos.
Aquí estoy, otra vez insomne, deseosos de hacer, de crear, de crecer, ... pero nada.
Todo y nada me lo impide.

Hablo, hablo y hablo, eso me libera.
A veces tecleo unas palabras tras otras, incluso a veces tienen cierto sentido.

La música de piano hace que mis ojos se encharquen.

Sigo despierto, o queriendo despertar.

Tengo que despojarme de tanto y tanto y tanto lastre.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Día 4.

Soy un chaval de 38 años.

Una persona que envejece pero no madura.
No es lo mío.
Aún me quedo sentado en una sórdida acera con una lata de cerveza en la mano, mientras, se oye la música dentro de un garito.

Hace poco oí a una persona con bastante menos edad que yo decir "los cuarenta son los nuevos treinta", no sé muy bien que quiere decir, yo que crecí leyendo a Bukowski y a Nietzsche.

Me levanto en la madrugada, arreglo mi ropa, me voy a currar, como algo, vuelvo, escucho la radio, música, leo libros y blogs. Voy, vengo, hablo, beso, canto, bailo, a veces me atrevo a soñar.

Otra vez me equivoco, otra vez acierto.

Camino, camino. Sonrío y camino.