miércoles, 21 de marzo de 2012

LA CRÍTICA COMO HERRAMIENTA DE TRABAJO.

Pacemos en un mundo extremadamente inmaduro, pedante y narcisista, donde cualquier tipo de crítica es una amenza que debe ser aplacada a base de antidisturbios morales.

Alzar una visión crítica hacia el cielo es poco más que una condena hacia el ostracismo profesional y personal.

Basura, no hay mejor espejo que el ojo de un amigo.

Cuando un compañero de trabajo hace mal su trabajo y nos callamos, somos culpables de ser complices. Donde un error cuesta la vida de personas, más grave es aún.

Mi trabajo no es auditar a nadie, pero mi trabajo es hacer bien mi trabajo.

En un mundo donde se premia la incompetencia, los celosos de lo correcto somos zorras perseguidas por perros.

Sé que no subiré peldaños, no tengo carnet, pero por la noche yaceré en mi cuna cual bebé, con la conciencia tranquila de haberlo hecho todo lo bien que se podía, ¿harán todos lo mismo?, yo sé que no.

sábado, 17 de marzo de 2012

La Democracia Moribunda.

En un rincón, con la respiración entrecortada, con la yugular sangrante por el corte, por el recorte.

Ese moribundo engendro, hijo de una dictadura, que apenas saboreó de lejos lo que era una democracia,  puso su objetivo en el mundo capitalista del bienestar, ahora hundidos bajo el yugo (y las flechas) de una oligarquía despiadada y sin alma.

Que vende libertades, salud y futuro para llevarse unos cuantos (miles de millones) de euros al bolsillo de las bancas suizas.

Más gasolina para la maquinaria.

Cambiar el futuro de nuestros hijos por poder, riquezas y privilegios.

Seguir justificando nuestros actos, seguir criminalizando nuestros pensamientos de libertad y justicia.