Todo el mundo tiene su infierno.
Alguno lo afrontan con los ojos cerrados, como si no existiera, tal vez sea lo más sano.
Otros, enfermos, lo miramos cara a cara, hasta quemarnos las pestañas.
Caminar descalzo sobre cristales, como un faquir.
Ponderar cada segundo, cada grano de arena que nos entra los ojos y nos hace llorar.
Todo es tan bello...
Alguno lo afrontan con los ojos cerrados, como si no existiera, tal vez sea lo más sano.
Otros, enfermos, lo miramos cara a cara, hasta quemarnos las pestañas.
Caminar descalzo sobre cristales, como un faquir.
Ponderar cada segundo, cada grano de arena que nos entra los ojos y nos hace llorar.
Todo es tan bello...